Argentina: un gobierno de ocupación financiera

Cierre de empresas y empleo, crecimiento solo en finanzas, agro y energía, mientras cae el consumo y se agrava la desigualdad social.

Escribe Jokin Mendizabal
Foto cabecera: Bolsa de Buenos Aires. Juan Ignacio Roncoroni / EFE

El primero de marzo de cada año comienza el curso legislativo en Argentina con el discurso del presidente ante las dos cámaras legislativas. Este año tuvimos que soportar un espectáculo indigno para cualquier sociedad que con mayor o menor entusiasmo democrático espera de su presidente alguna medida que ayude a paliar los terribles efectos que la crisis económica está descargando sobre los sectores más débiles y vulnerables de la sociedad: los trabajadores, los jubilados, los sectores marginados de la formalidad laboral, en fin de la inmensa mayoría social de cualquier país.

Javier Milei lleva dos años y tres meses en el gobierno y ha causado más daño en estos dos años que el gobierno de Mauricio Macri en los cuatro años que también hizo de las suyas y a destajo. En este tiempo han cerrado 30.000 empresas, pequeñas, medianas y grandes, muchas de ellas empresas internacionales que se han marchado del país. Al menos 16 multinacionales han confirmado su salida de Argentina mediante la venta de sus acciones o procesos de desinversión, algunas de estas empresas son Telefónica, HSBC, Procter & Gamble, Burguer King, Carrefour, Paramount. El fenómeno no es nuevo , pero sí se aceleró con la gestión de Javier Milei, en un contexto de caída del consumo, altos costos operativos e incertidumbre.1 Hoy se puede leer en la prensa que otra importante multinacional también se va. Puso en venta su filial a nivel local y busca compradores. Tienen en Argentina unos 3.500 trabajadores. Se trata de la empresa de gestión de residuos Urbaser, empresa de origen español y que según se dice en la prensa es una de las mayores operadoras de gestión de residuos del mundo, y acaba de iniciar el proceso de venta de su filial en la Argentina, valuada en 350 millones de euros.

MILEI LA GRAN PARADOJA

Una paradoja es una idea, hecho o proposición que contradice la lógica o infringe el sentido común. Por lo general las paradojas conducen a un callejón sin salida, a una imposibilidad de resolución.

Al principio de su mandato y sobre todo en su campaña electoral Milei propuso una cantidad de soluciones que ya deberían haber dado resultados. Él se presentó como experto en crecimiento económico con dinero y sin dinero. Pero ya ha recorrido un camino en el que el crecimiento se ha limitado a unos pocos sectores económicos elegidos muy a propósito: el sector financiero, el energético, el extractivista o minero y el agroprecuario. Estos cuatro sectores son hoy los únicos que están creciendo, y en algún caso mucho. Lo peor del caso es que todas las ganancias de estos sectores terminan fugándose hacia cuentas bancarias en otros países dejando seca de divisas la economía permanentemente.

El momento paradójico desordena todos los diagnósticos tradicionales. Mientras economistas y consultoras discuten si el país ingresó en una fase de estanflación, los datos duros nos muestran una situación más compleja, ciertos sectores de la actividad crecen y las exportaciones alcanzan niveles récord, pero el salario se quedó sin capacidad de compra, el consumo masivo se hundió para el 80% de la población y los sectores que históricamente estructuraron la integración social implosionan. La contradicción no es estadística sino estructural.

Lo que surge de todo esto no es una economía estancada ni una recuperación de arrastre. La economía avanza, pero lo hace apoyada en un modelo exportador que reestructura los precios relativos, salarios e inversión alrededor del sector que produce dólares.

Lo que está pasando no es nuevo ni en Argentina ni en Latinoamérica. Cuando la acumulación del capital viene de las ventajas comparativas del sector primario, el crecimiento coexiste con la desintegración social. Es decir, los sectores que más están creciendo no generan crecimiento del empleo y los que sí generan empleo están siendo destruidos porque no forman parte de los sectores que están siendo privilegiados por la política de Milei que no es otra que la política de los sectores más concentrados de la economía como el financiero, el agroexportador, el energético y el minero.

Cuando se miran los números macroeconómicos por separado vemos el crecimiento por sectores. Agricultura, ganadería y silvicultura llegó al 32,2% anual gracias a una cosecha record. Intermediación financiera creció un 14,1% apalancada en tasas reales muy elevadas y una recomposición del negocio bancario. La minería y las canteras creció casi el 9% creciendo la importancia del litio. Electricidad, gas y agua aumentó más del 10%, reflejando el nuevo eje exportador energético. Pero solo entre agro y finanzas explicaron 2,4 puntos del crecimiento. Casi el 70% del total. Del otro lado aparecen los otros sectores de la economía: Industria manufacturera cayó 3,9% interanual y Comercio retrocedió 1,3%. Los sectores que generan empleo masivo y de calidad no participan del impulso expansivo.

En resumidas cuentas el problema no es que la economía no crece sino qué sectores crecen y cuales no. Y la cuestión es que los que no crecen y aún retroceden son los que necesitan más mano de obra, pero al no crecer destruyen cientos de miles de puestos de trabajo. En el sector formal ya se han destruido 300.000 y esto significa que en el sector informal se habrán destruido otros 300.000 o más, es muy difícil de cuantificar el efecto en el sector informal.

EL SECTOR ECONÓMICO QUE GOBIERNA SABE MUY BIEN LO QUE ESTÁ HACIENDO

En la sociedad capitalista no solo existen contradicciones entre los trabajadores y los empresarios, también las hay entre trabajadores entre sí y empresarios entre sí. Cualquier marca de coches compite contra el resto de las marcas del mundo y aunque pertenecen a una misma clase social su interés por competir y sobrevivir en esa competencia los enfrentan a muerte. Del mismo modo hay sectores de la clase capitalista que luchan por un tipo de política económica determinada y otros por otra. En Argentina el sector que se ha hecho con el poder político que hoy gobierna ha sido principalmente el sector financiero y en particular el representado por el coloso financiero de Wall Street JP Morgan. Hay siete ex altos ejecutivos de este banco en puestos claves del gobierno empezando por el ministro de economía Luis Caputo que no sólo está siendo ministro de economía de Milei sino que lo fue de Mauricio Macri, aquel presidente de derecha dura entre 2015 y 2019. Caputo también fue alto ejecutivo del JP Morgan2.

Luis Caputo fue el ministro endeudador de la Argentina durante el gobierno de Macri contrayendo una deuda de 44.000 millones de dólares que fueron fugados en su totalidad y aún no se ha llegado al fondo de la investigación sobre qué pasó con esa deuda. Milei se permitió el lujo de llamarle “chorro” (ladrón) durante su campaña electoral. Después cuando lo incorporó a su gobierno dijo de él que era el mejor ministro de economía de la historia argentina. Y recientemente, el cinco de febrero,Milei le hace un regalo Macri de un valor incalculable, el Estado dejó de querellar en la causa por la deuda con el FMI contraída bajo su gobierno cuyos responsables, además de Macri fueron Caputo y Sturzanegger. Hoy estos dos personajes son ministros de Milei y un decreto suyo ha venido a salvarles de una causa cuyo final era muy claro porque había suficientes evidencias de que aquellos 44.000 millones de dólares fueron fugados por las grandes empresas cuyos nombres ya habían sido descubiertos por las investigaciones realizadas en su día.

Caben muchas preguntas al respecto pero la principal es “porqué Milei incorporó a Caputo a su gobierno después de haberlo criticado al extremo del insulto”. La respuesta es muy breve y también tiene el nombre del mismo banco que sobrevuela en todos los grandes negocios en Argentina: JP Morgan Chase & Co.

ARGENTINA ESTÁ TOMADA POR EL PODER FINANCIERO PARTICULARMENTE NORTEAMERICANO

Argentina es la tercera economía latinoamericana tras Brasil y México con un PBI aproximado de 600.000 millones de dólares. Su deuda pública total, aunque cuesta recabar todos los datos, ronda los 450.000 millones de dólares. ¿Cómo es que el FMI y los otros organismos de crédito internacionales siguen prestando dinero a la Argentina, con qué garantías? Es un secreto a voces que las garantías están siendo las reservas de petróleo, litio y otros metales y minerales, tierras raras, territorios, bases militares en el Sur Argentino y por supuesto un gobierno cipayo que les garantiza de manera genuflexa todos los intereses que el capital norteamericano está invirtiendo y prestando al país. Por cierto, todos saben, los prestadores y los prestatarios, que semejante deuda es impagable con el dinero que resulta de la producción nacional, entonces ¿con qué piensa cobrarse el FMI y los demás? La respuesta es tan clara que salta a la vista sola.

«En una especie de marcha triunfal el gobierno sigue derecho sin desviarse ni un milímetro en su ataque al 80% de la población»

Jokin Mendizabal

MILEI GANÓ EN NOVIEMBRE LAS ELECCIONES DE MEDIO TÉRMINO A PESAR DE QUE NO CREÍA EN ESTA VICTORIA

Se sigue discutiendo en los diferentes niveles de la sociedad argentina cómo fue posible que después de que Milei perdiera por 14 puntos en las elecciones de septiembre de la provincia de Buenos Aires, que tiene el 40% de la población argentina, y un mes después ganase las elecciones generales incluyendo la misma provincia de Buenos Aires.

En aquellas elecciones nacionales de medio término en las papeletas de Milei figuraban acusados de narcotraficantes encabezando listas como Luis Espert, y alguna otra acusada de lo mismo. El gobierno arrastraba enormes casos de corrupción encabezados por el propio Milei como fue el caso de la criptomoneda Libra, o el caso de las coimas (comisiones ilegales denunciadas por uno de los abogados de Milei) cobradas por su hermana Karina que supusieron escándalo tras escándalo y sin embargo Milei ganó las elecciones.

La verdad de la milanesa4 nunca se sabrá, pero lo cierto es que en aquellos últimos pocos días de la campaña se respiraba un ambiente muy raro en el ambiente político y social. Nadie del bando mileista pensaba sacar más del 35% y muchos hubieran firmado ese resultado de antemano como bueno, pero algo pasó. Por un lado apareció Trump declarando: “La elección que viene es muy importante y la mira todo el mundo”. Luego dijo “Si él (Milei) pierde no vamos a ser generosos con Argentina”. Además había llamado a Axel Kiccilof comunista justo después de que ganase las elecciones en su provincia de Buenos Aires. Muchos atribuyen a estas declaraciones un peso decisivo en la victoria de Milei y es muy posible que un cierto porcentaje de personas votasen por Milei a pesar de que las cosas ya se estaban viendo muy mal en el terreno económico para los trabajadores. En mi opinión se produjo una conjunción de factores que tenían que ver más con el enorme temor a una debacle del gobierno sin una oposición –en este caso peronista- preparada para gobernar. Los enfrentamientos internos que se venían produciendo en el peronismo tenían hartas a sus bases tradicionales que les venían reclamando terminar con tanta discusión vacía de contenido político. Lo que realmente se viene discutiendo en el peronismo, por cierto, como en casi toda la política argentina, son los puestos que se tienen que elegir ahora y en vista al 2027 que habrá elecciones presidenciales. Parece mentira pero en momentos como ese sobrevuela el espíritu de la crisis del 2001. Y lo que pasó en 2001 fue un gran estallido sin dirección política. Los miles de personas que participaron en aquel movimiento estaban huérfanas de dirección a pesar de que como se vio claramente estaban dispuestas a luchar a fondo. Los trabajadores y los jóvenes combativos no quieren una repetición del 2001. En eso las palabras de Trump contribuyeron al voto de evitar provocar una situación de extrema volatilidad con un final incierto y lleno de peligros para los que siempre ponen los muertos. La represión constante y brutal que todas las semanas se ejerce en Argentina no es cosa de poco peso. Aún falta al día de hoy una dirección política en lo sindical y en lo político capaz de dirigir las luchas que hacen falta para cambiar el rumbo del país.

HOY LA PARADOJA CONTINÚA DESARROLLANDOSE HACIA SU CALLEJÓN SIN SALIDA

En una especie de marcha triunfal el gobierno sigue derecho sin desviarse ni un milímetro en su ataque al 80% de la población. Acaba de aprobar una ley que es una “contrarreforma laboral” que facilita el despido barato, la jornada flexible hasta 12 horas a criterio del empresario, vacaciones discontinuas o sea en tramos de hasta siete días seguidos, en cualquier momento del año que le convenga al patrón y sólo cada tres años en verano, la baja de salario durante la baja por accidente o enfermedad, etc. Es imposible analizar aquí una ley que abarca tanto como 218 artículos y ninguno de ellos favorece a los trabajadores.

La economía para el 80% de la población sigue en declive y se puede decir que para este sector efectivamente estamos en estanflación. Argentina es el único país en el mundo en el que todos vemos cómo los precios suben constantemente pero sin embargo en el discurso del gobierno la inflación baja. El artículo más popular de la cesta de la compra en Argentina que era la carne de ternera ha bajado a los niveles de consumo de 1920, cuando la población trabajadora argentina vivía sin derechos y todo se tenía que conseguir a base de huelgas reprimidas con fuego real. Esta nueva ley antilaboral ha empujado al movimiento obrero a una situación pre-peronista, es decir, sin derechos. Esto junto a una crisis que no para de profundizarse nos lleva a una nueva situación que nadie prevé tenga una solución pacífica. El año próximo habrá elecciones generales pero es mucho tiempo y todavía faltan muchos despidos y muchos conflictos por desarrollarse como los que hoy están teniendo lugar en empresas que se están convirtiendo en focos de lucha ejemplares para el resto del movimiento obrero. De esta situación nos vamos a ocupar en un próximo artículo.

Notas

1-Ámbito 2 de octubre de 2025.

2- periodismosn.com.ar

3- youtube.com

4- La verdad de la milanesa en Argentina es una expresión popular que significa “revelar la realidad absoluta, el secreto mejor guardado o la verdadera esencia del asunto. Equivale a “la pura verdad”

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