Escribe Pablo Híjar
El economista y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Sánchez Mato ha publicado dos documentos cargados de argumentos y datos para hacer frente al discurso militarista de los y las dirigentes de la Unión Europeas y los gobiernos de los estados miembros, incluido el español.
Sánchez Mato, militante de Izquierda Unida, advierte que «el gasto militar se ha incrementado. Y mucho. Pero no les basta. Quieren más».
En su primer documento, titulado ‘No al incremento del gasto militar: El 5% del PIB para inversión social’, aborda cuestiones como el funcionamiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y «su deriva expansionista hacia el este, las misiones que tiene en marcha, el coste de su estructura y en qué medida es falso el pretendido déficit de armamento por la ayuda a Ucrania».
Una espiral colosal del gasto militar
Después estudia la evolución del gasto militar realizado por la OTAN desde 2014 a 2024. Entre los muchos datos ofrecidos por su informe, encontramos que «el gasto militar de los países que forman parte de la OTAN ha crecido en 663.537 millones de euros entre 2014 y 2024, un 93% más en términos nominales».

El siguiente apartado trata de explicar el diferencial entre ese abultado gasto ya existente y las exigencias de «los señores de la guerra». Sánchez Mato destaca que «el esfuerzo necesario para llegar al 5% del PIB, objetivo ya claramente en su horizonte, ascenderá a más de 500.000 millones de euros adicionales para la UE, casi 437.000 millones para Estados Unidos y casi 202.000 millones para Canadá, Reino Unido, Turquía y el resto de los países europeos no UE».
A continuación, el documento analiza lo que supondrá «ese disparatado incremento de gasto en defensa con respecto a lo que efectivamente destinamos a las partidas esenciales del gasto social, tanto en la Unión Europea como en el estado español».
Precisamente, respecto al Estado español reflexiona, apuntalado por los datos, que aunque se mantiene una brecha importante en la inversión en «en protección social, seguido de sanidad y educación» respecto a la medio de la Unión Europea, es «el gasto militar el que se va a convertir en la prioridad a la hora de acabar con los desequilibrios».
En el último apartado traza unas conclusiones. En su blog, a modo de resumen, ha compartido que «seguridad es que nuestros jóvenes no tengan que acceder a una vivienda pagando alquileres incompatibles con sus salarios a los rentistas o que las personas mayores tengan atención primaria o que si tienes un problema de salud, la lista de espera no sea eterna».
Y advierte, «asumir la deriva belicista de incremento de gasto militar hasta el 5% del PIB, supondría en el estado español la necesidad de un recorte del 13% de forma lineal en la totalidad del Gasto Social (pensiones, sanidad, educación vivienda y protección social)».
La evolución del gasto militar en el Estado español
Su segundo documento es un informe titulado «Análisis del gasto militar aprobado en Consejo de Ministros 2020–2025». En este informe compartido este lunes, 17 de marzo, en su canal de Telegram afirma que «el gasto militar se ha incrementado considerablemente desde la moción de censura que desalojó al PP del gobierno. No es algo de ahora». Y este incremento si «comparamos la previsión de liquidación de 2024 con lo dedicado en 2018, la subida es de un 60%». Sánchez Mato lo adjetiva de forma sencilla: «Una burrada, sí.»
El estudio del economista de izquierdas revela, en un intento de terminar con los «simplismos argumentales», que «la subida ha tenido lugar en ambas legislaturas de forma muy significativa y es evidente que el socio mayoritario, el PSOE, ha sido quien las ha impulsado con la resistencia tanto de Unidas Podemos (sin presentar observaciones por escrito) como Sumar (que las ha presentado a un 94% de los suplementos)».

Sánchez Mato explica en su resumen que «las ampliaciones de crédito (incrementos de recursos no contemplados en presupuestos) realizadas entre 2020 y 2025, han ascendido a 8.210 millones de euros. El 66%, un total de 5.451 millones de euros, se llevaron a cabo en la anterior legislatura (hasta noviembre de 2023) y el 34% restante, 2.759 millones, en la actual».
Para no caer en un discurso derrotista, por algo se autodefine como un «optimista patológico», destaca que «por cada euro adicional de gasto militar, ha habido 16 más para protección social (sanidad, educación, vivienda, pensiones y ayudas sociales) gracias a Unidas Podemos y Sumar». Y afirma que aunque este diferencial «no justifica en modo alguno el incremento en gasto en armamento», si que explica «que gobiernos en los que han estado compañeras y compañeros nuestros de Podemos, Izquierda Unida, Comunes o Sumar hayan convivido con esa realidad y presionado para que eso se logre».




