En el diario Información de Alicante, Javier Barreda, Víctor Domínguez y Pamela Stoll, profesores de la Universidad de Alicante y miembros de la Asamblea Universitaria por Palestina de Alicante (AUPA), que forma parte de la Red de Universidades por Palestina, han publicado una columna de opinión con el título “La universidad ante el genocidio: por el boicot académico a Israel”, en el que exponen las razones por las que las universidades españolas deben aplicar de inmediato las medidas acordadas en el seno de la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas), para que esta declaración no caiga en saco roto y se pueda colaborar en la finalización del genocidio que se está cometiendo contra el pueblo palestino.
En dicha declaración las universidades españolas se comprometen a revisar y suspender los acuerdos de colaboración con universidades y centros de investigación israelíes que no expresen un firme compromiso con la paz y el cumplimiento del derecho internacional humanitario. Esta medida, conocida como boicot académico, es una de las que se vienen reclamando, desde hace años, por las organizaciones de solidaridad con el pueblo palestino dentro de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), que propone aplicar un boicot a la entidad sionista de Israel similar al que se aplicó en su día a Sudáfrica y que fue determinante para acabar con el régimen racista del Apartheid.
Más allá de los defensores del sionismo y de la ocupación palestina que, evidentemente, se oponen a toda medida que busque poner fin a la dramática situación que se vive en Palestina, hay profesores y profesoras que, posiblemente por desconocimiento, han puesto en duda estas medidas, aludiendo a la supuesta neutralidad política que debería tener siempre la universidad y que no se puede culpar a los centros universitarios y científicos israelíes de las acciones que pueda cometer su gobierno.
En este breve artículo de opinión, estos tres profesores dan algunos datos que desmontan estas críticas, basándose en datos y legislación internacional, y defienden la implementación del BDS como uno de los instrumentos no violentos más eficaces para acabar con la opresión del pueblo palestino.
Sin más, te invitamos a su lectura.




