Redacción porelsocialismo.net

En las últimas horas se ha conocido un primer balance de la terrible actuación represiva coordinada entre los gobiernos de Marruecos y España contra el salto desesperado de varios cientos de migrantes africanos. A la hora de escribir estas líneas Marruecos reconoce 18 muertos y decenas de heridos.

Las escenas de la represión, tanto a un lado como al otro de la valla, son terribles. En algunas de las imágenes existentes se aprecian decenas de personas heridas, desmayadas y algunas posiblemente fallecidas. En otras se ve la dureza empleada por los cuerpos policiales que incluyó el uso de material contundente y el lanzamiento de botes de humo.

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado unas vergonzantes declaraciones en las que ha felicitado la actuación represiva a ambos lados de la frontera entre Melilla y Marruecos.

Las palabras para definir la actuación del estado marroquí empleadas por Sánchez han sido las de un «trabajo bien hecho», con felicitación incluida a la Gendarmería Marroquí por «empeñarse a fondo».

Estos hechos terribles son la consecuencia directa de la política exterior española respecto a Marruecos, que parece canjear el viraje de la posición oficial española hacía el Sáhara Occidental a cambio del control de las fronteras y el mantenimiento del importante flujo económico entre ambos países.

Tanto los terribles acontecimientos en la frontera sur, como las declaraciones del Presidente (como su política en la zona), merecen la más amplia contestación desde la izquierda.