Jordi Escuer

Tras las elecciones nacionales del 18 de octubre, que terminaron con una rotunda victoria del Movimiento al Socialismo (MAS), el domingo 7 de marzo se celebran unas nuevas elecciones a las gobernaciones de 9 departamentos y sus asambleas departamentales, y a 337 municipios del país. Para hablar de ello, Mundo Obrero entrevista a René Behoteguy, economista, militante internacionalista de las causas de los pueblos, con años de experiencia sindical y que fuera cónsul del Gobierno de Bolivia en Madrid, bajo la presidencia de Evo Morales, para analizar las claves de estas elecciones subnacionales en Bolivia.

En este trabajo de Guadalupe Barahona, René nos ofrece mucho más que una previsión de los resultados de las elecciones del día 7, haciendo una radiografía de la política boliviana utilísima para entender su evolución política, sus enormes logros —como la derrota del golpe de Estado contra Evo Morales—, y los riesgos a los que se enfrenta.

Pero sus reflexiones sobre la situación y los acontecimientos de estos años en el país latinoamericano nos acerca a temas de plena actualidad también para la izquierda en el Estado español, y a escala internacional, tal y como explica en la parte final de su entrevista cuando afirma que:

“Construir los proyectos desde lo popular, y desde abajo, y dar voz a los sectores sociales, es mejor que las construcciones de cúpula y creerse la vanguardia. Yo estoy seguro de que las izquierdas en el Estado español ganarán cuando las candidaturas las elijan asambleas en los barrios, más que las cúpulas dirigentes. Eso ha pasado en Bolivia en su momento, y si el MAS pierde eso en este pulso, perdería mucho. Era muy claro durante la resistencia contra el golpe que la gente sentía el proceso de cambio como suyo, y por eso salieron a defenderlo, más que al Evo o la dirigencia. Defendían su proceso de cambio, ser reconocidos, tener derechos.

Hay también una dinámica de acusar a quien se me pone en contra de ser de la derecha. Lo hacemos mucho. Que los movimientos indígenas generen algo tan propio como estas candidaturas también debe llevar a la reflexión de la izquierda: lo indígena es central. El proyecto político tiene que incluir el componente descolonizador, y el componente despatriarcalizador también. Es interesante que la única cabeza visible que podría hacerle sombra a Evo, ahora, se llame Eva. Y no dudaría de que en el bloqueo del MAS en El Alto a la candidatura de Eva Copa ha habido cierto prejuicio patriarcal, machista.

En Bolivia el proceso de cambio va de abajo hacia arriba, de las organizaciones sociales a la construcción del instrumento político. En Venezuela, Chávez crea un instrumento político y comienza a generar organización popular, crea las comunas, comienza desde el Estado a generar estructura social. Lo cual es muy interesante, pero en Bolivia es absolutamente al revés. Y las organizaciones sociales son, por suerte diría yo, indomables. Contra lo que dice la derecha, que “van como borregos a votar”, han demostrado históricamente ser muy críticos y lealtad consigo mismos. Eso es muy interesante en Bolivia, pero si la izquierda no sabe leerlo bien, puede generar una división peligrosa”.

Si alguien desea ahondar más en la situación latinoamericana recomendamos el visionado del debate con Joaquín Sainz, Henar Moreno y el propio René, disponible en esta misma web y celebrado el pasado 21 de febrero.