Foto. Gustavo Petro y Francia Márquez, candidatos del Pacto Histórico a la Presidencia y Vicepresidencia de Colombia.

Jokin Mendizábal. Buenos Aires

Gustavo Petro, candidato por el Pacto Histórico en Colombia se impuso claramente en la primera vuelta electoral con más del 40% de los votos sobre su inmediato competidor, Rodolfo Hernández, que obtuvo 28%. Lo primero que hay que decir es que este resultado en Colombia, pase lo que pase el próximo domingo 19 de junio, ya es un cambio histórico en la dirección del electorado. Ahora Petro tendrá que revalidar su victoria en segunda vuelta. En la mayoría de los países de la región con este resultado Petro hoy sería Presidente electo pero en Colombia todo está hecho para evitar que los sectores progresistas y de izquierdas accedan al gobierno nacional. A pesar de todo la mayoría en Colombia votó contra el stablishment, votó cambio contra el continuísmo, contra el uribismo y contra sus aliados y herederos políticos como el actual presidente Duque.

¿QUIEN ES EL RIVAL DE PETRO EN LA SEGUNDA VUELTA?

Rodolfo Hernández es un ingeniero de 77 años que se hizo multimillonario en dólares con el negocio de la construcción. Dispara frases como «Colombia necesita un presidente que sea capaz de enfrentar esta mafia que nos está gobernando, que es una tanda, en su gran mayoría, de ladrones. El objeto mío ganando la presidencia, es hacer una limpieza general de estos que se están robando a Colombia», refiriéndose a los políticos. Justo lo dice él que viene de ser alcalde de la ciudad de Bucaramanga (departamento o provincia de Santander) entre 2016 y 2019 y se presenta como si estuviera al margen de la política. Ha conseguido que un amplio sector del electorado lo identifique como un luchador contra la corrupción aunque paradójicamente justo después de la segunda vuelta tiene una cita con la Fiscalía del estado para declarar sobre un tema de corrupción del que existen evidencias como para investigarlo.

Rodolfo Hernández se presenta como si fuera un recién llegado a la política aunque tuvo que renunciar a la alcaldía de Bucaramanga tras haber sido suspendido por dos veces del cargo por la Procuraduría General. Ciertamente Hernández carece de una fuerza política propia y eso le da, a pesar de ser un viejo empresario muy conectado con los políticos , un cierto aire de independiente en estas elecciones. Es cierto que carece de una fuerza política propia, sólo obtuvo un diputado en las pasadas elecciones legislativas de marzo. Hernández renunció a la alcaldía de Bucaramanga, la capital del departamento de Santander, luego de que la Procuraduría General lo suspendió del cargo por segunda vez acusándolo de participar en política, una actividad prohibida por las leyes en Colombia para quienes ejercen cargos públicos.

La primera suspensión del cargo se produjo a finales de 2018 cuando el entonces alcalde golpeó a un concejal, en un episodio que se hizo viral en las redes sociales.

Foto. Rodolfo Hernández se ha convertido en el candidato de la derecha colombiana.

Ha alcanzado bastante popularidad gracias a los videos excéntricos que publica en las redes sociales montando en patineta eléctrica, haciendo ejercicio y hablando en forma espontánea usando palabras como ‘vagabundos, zánganos, sinvergüenzas’, para referirse a los políticos tradicionales.

El empresario dice que acumuló una fortuna de 100 millones de dólares sin contratar con el Estado y promete donar su sueldo como presidente para financiar programas sociales. Pero su fortuna la hizo sobre todo construyendo viviendas sociales, eso no se hace sin contratos con el Estado. La mentira es moneda corriente en los políticos de derecha y en esta época incluso más avalada por los medios de comunicación masivos.

A pesar de sus promesas de atacar la corrupción, Hernández enfrenta acusaciones y una investigación de la Fiscalía General por, supuestamente, haber intervenido desde su cargo en la adjudicación de un contrato para el tratamiento de tecnología alternativa en el manejo de residuos. Aunque el contrato no se firmó, según testigos, buscaba beneficiar a una empresa y a Luis Carlos Hernández, uno de sus hijos, quien habría hecho lobby a favor de la compañía a cambio de una comisión millonaria.

“Pero lo que resulta más alarmante son sus declaraciones oporofóbicas y abiertamente patriarcales de Hernández. Existen vídeos en los que dice que es una «delicia» quitarle el dinero a los «pobres» –a quienes llama «hombrecitos» y «mujercitas»– y explica cómo «atracar» a los sectores populares con proyectos inmobiliarios. También hay declaraciones públicas en que sostiene que la mujer no debería trabajar ni participar en la política y, sí, por el contrario, quedarse en la casa para cocinar”.  

PETRO SIGUE SIENDO EL PRINCIPAL ENEMIGO INTERNO DEL EJÉRCITO

El acto de fin de campaña del Pacto Histórico de Petro se cubrió con la protección de los candidatos por medio de escudos blindados debido a sospechas de un atentado por parte de paramilitares. Pero ese no es el principal peligro. El principal problema proviene de las amenazas del ejército.

El general del ejército Eduardo Zapateiro es el comandante de la fuerza desde 2019 cuando fue designado por el presidente Iván Duque. Hace un mes desafió a Gustavo Petro por twitter siendo muy consciente de lo que hacía. De un lado diversos sectores democráticos los interpretaron como lo que fueron, una amenaza. Del otro lado del arco político el general consiguió un fuerte apoyo a sus palabras.

Eduardo Zapateiro tuiteó “Usted como senador hace parte del colectivo al cual señala como politiqueros del narcotráfico”. Acusó a Petro de “pretender hacer politiquería con la muerte de nuestros soldados”, de “recibir dinero en bolsas de basura” y concluyó: “Exijo respeto”. Fueron seis tuits contra Petro porque éste había dicho que “algunos de los generales -del Ejército- están en la nómina del Clan del Golfo”, el grupo paramilitar cuyo máximo líder había confirmado esos vínculos.

Foto. Eduardo Zapateiro, Comandante del ejército colombiano

Este ciberataque del general tuvo su respaldo con una respuesta por parte de sus subordinados. “La reserva activa, como un solo cuerpo, apoya al General Zapateiro; su respuesta contundente es un aperitivo de lo que pasará si este candidato intenta llevar a cabo reformas sin contar con el consentimiento de la ciudadanía”, amenazó la Asociación de Oficiales Retirados (Acore). En las redes otros uniformados se hicieron eco: “Sepa usted Mi General que aquí cuenta con miles de Oficiales, Suboficiales y Soldados, dispuestos a defender la institución de todo acto politiquero y demagogo que quieran implementar”.

Este es el ambiente que hay en amplios sectores de las fuerzas armadas colombianas, segunda más numerosa en América Latina y primeras en su proporción por número de habitantes. 46 entidades que agrupan a retirados, familiares, pensionados, reservistas o simples derechistas patrioteros difundieron un panfleto en el que apoyan al comandante y denuncian al candidato, y posible próximo presidente, por “acusaciones falaces e infames” contra “la familia militar”.

Este ambiente no termina ahí. El uribismo respaldó la amenaza en su día. El presidente de la República avaló al comandante y acusó al candidato de izquierda de “entrometerse en los cuarteles y ofender el honor militar”. El propio Álvaro Uribe subió la apuesta: denunció que “Petro, para congraciarse con narcoterroristas ofrece al narcoterrorismo el seguro de no extradición”. La mención no es ingenua: ante la falta de contrincantes a la altura de la envejecida doctrina contrainsurgente, Uribe asocia el nombre del candidato al “narcoterrorismo”, el nuevo enemigo interno, y lo pone de ese modo en la mira de los uniformados.

Con la obsecuencia que les caracteriza, “comunicadores” y “analistas replicaron en los medios hegemónicos versiones de desacato que ya se están cocinando en los cuarteles en caso de que el Pacto Histórico gane la presidencia del país.

Si el ganador de la segunda vuelta es Petro el problema del ejército y las diferentes fuerzas de seguridad legales e ilegales se convertirán en un verdadero problema para el desarrollo de una política democratizadora.

AHORA DERROTAR A RODOLFO HERNÁNDEZ -EL TRUMP COLOMBIANO-

Petro y el pueblo colombiano se enfrentan a la cruda realidad de perder una oportunidad histórica para empezar a cambiar el rumbo de más de 60 años de guerra civil. Petro se presenta con un programa democrático, no propone una revolución socialista, propone una transformación democrática de Colombia. La mayoría del electorado votó contra el continuismo contra la vieja política, pero dentro de los candidatos que se presentaba contra la vieja política está Rodolfo Hernández. Este candidato, viejo político se ha presentado de “tapado” como antipolítico y anticorrupción y ha encandilado a un sector importante de la población. Hernández creció tres veces desde las encuestas de fines de abril a la fecha electoral de mayo. Un crecimiento exponencial y no esperado por nadie. Inmediatamente el candidato uribista le cedió su apoyo electoral. La mayor parte de la clase dominante en Colombia tiene claro que Hernández no supone ningún peligro para ellas. Es un candidato que no tiene propuestas, solo lanza frases con arreglo del humor social. Rehúye los debates políticos en cualquier terreno y ahora, para más inri, dice que lo quieren asesinar y sabe que va a ser con un cuchillo, razón por la cual esta última semana electoral se va a esconder y no aparecerá en público para nada. Sus asesores piensan que es mejor que no hable más. Igual que Bolsonaro inventa un atentado, al menos Bolsonaro lo puso en escena pero este personaje ni siquiera, le basta con decir que él sabe que lo quieren matar con un cuchillo y por lo tanto debe esconderse. Este personaje miente y se lo cree.

Hay algún sector de stablishment que entiende el peligro de no aprovechar la oportunidad para comenzar una cierta democratización del país. Las luchas del año pasado y años anteriores son una alerta de que la sociedad ha perdido la paciencia. La situación actual en Colombia hacer recordar en algunos aspectos la situación de la caída de la dictadura en España. Un ambiente muy fuerte y entusiasta en las bases de las fuerzas progresistas y democráticas, Mucho miedo en los sectores más reaccionarios, ejército, poder judicial, fuerzas represivas, empresarios muy vinculados a los EEUU, mafias del narcotráfico y otras. En donde se da un cierto empate electoral entre estas fuerzas en pugna. Pero lo cierto es que este empate en los sondeos no se da limpiamente. Todos los medios de comunicación apoyan sin rodeos Rodolfo Hernández, enmascaran sus verdaderas intenciones y confían en que como va a necesitar el apoyo parlamentario de los partidos de la derecha podrán manejarlo a su antojo.

Lo cierto es que Hernández es un tipo imprevisible, como lo es Bolsonaro, quien por cierto ahora le está pidiendo apoyo a Biden para ganarle a Lula; como lo es Trum, como lo es Macri o Milei en Argentina, etc. Pareciera que este tipo de candidatos tuvieran mucha cabida en América Latina, tipos como Hernández que dicen admirar a Hitler y luego –cuando algún asesor o peso pesado de la clase dominante le dice que eso no conviene, pide disculpas. Como si se pudiera pedir disculpas de confesarse admirador de Hitler.

Petro trata de movilizar el voto que se abstuvo, un 46% y está bien que se oriente hacia él. Transcribo aquí los 35 puntos que a juicio del periodista de Resumen Latinoamericano Luis Alfonso Mena pueden ser los más importantes de entre todas las propuestas que Petro viene lanzando:

1.- Educación pública gratuita y de calidad, desde el preescolar hasta la universidad.

2.- Condonación de deudas para los afectados por el Icetex, al que Uribe convirtió en banco usurero.

3.- Garantía de que los ahorros pensionales serán para pensiones, no para negocios de los bancos.

4.- Respeto a los derechos pensionales de todos y ajustes a las pensiones mensuales a la par del aumento salarial.

5.- Media pensión para tres millones de viejitos y viejitas que no alcanzan a tenerla.

6.- Subsidio de medio salario mínimo a un millón y medio de madres cabeza de familias.

7.- Traslado de la Procuraduría a la Fiscalía, para que se dedique a combatir la corrupción administrativa.

8.- Tierra para los campesinos, con préstamos a bajos intereses del Banco Agrario.

9.- Préstamos a bajos intereses para la pequeña y mediana empresa y combate al ‘gota gota’.

10.- Reforma de la Policía y abolición de la política del enemigo interno que tienen las FF.AA.

11.- Desmonte del Esmad y de la política de criminalización de la protesta social.

12.- Respeto a los derechos humanos como política estatal en su relacionamiento con la ciudadanía.

13.- Implementación total del Acuerdo de Paz del Estado con la insurgencia de 2016 y volver trizas la guerra.

14.- Decretos de emergencia para la lucha frontal contra el hambre, principal flagelo social hoy en Colombia.

15.- No más intermediación de las EPS y entrega directa de recursos a las IPS (hospitales y clínicas).

16.- Restablecimiento del Idema y el ICA para la compra directa de las cosechas a los campesinos.

17.- Establecimiento de un programa de salud preventiva, con asistencia médica en los barrios.

18.- Impulso a la producción agraria nacional para evitar la dependencia de la importación de alimentos.

19.- Financiación de los programas sociales con impuestos a los 4.000 multimillonarios del país.

20.- Combate a la corrupción administrativa, por la que se pierden anualmente $50 billones del erario.

21.- Acabar con las exenciones a multinacionales y grandes pulpos financieros, y combate a paraísos fiscales.

22.- Combate a la evasión de impuestos por parte de grandes empresarios y terratenientes.

23.- Empleo digno, con contratación laboral, no por horas; pago de horas extras y dominicales.

24.- Transición de la dependencia del petróleo y el carbón a las energías limpias, urgencia de hoy.

25.- Combate frontal al multicrimen: narcotráfico, paramilitarismo, mafias, corrupción.

26.- Impulso a sustitución de cultivos, turismo, agricultura y agroindustria.

27.- Canasta familiar libre de IVA y fortalecimiento del programa Familias en Acción.

28.- Cien equipos médicos para las zonas más olvidadas del país y política de bienestar animal.

29.- Respeto a comunidades afro, indígena, Lgtbiq, creencias religiosas y toda la diversidad nacional.

30.- Suspensión de los pilotos de fracking y de la fumigación con glifosato en todo el país.

31.- Respeto la autodeterminación de los pueblos y promoción de la unidad latinoamericana.

32.- Restablecimiento de relaciones diplomáticas, comerciales y consulares con Venezuela.

33.- No promoverá su reelección, materializará el verdadero Estado Social de Derecho y la democracia.

34.- El ser humano urge alimento para su estómago, cultura para su espíritu y educación para su cerebro.

35.- Convertir a Colombia en potencia mundial de la vida, la convivencia y la paz.

Como explicamos más arriba todas ellas son propuestas que se mantienen dentro del sistema capitalista, no buscan más que mejorar el reparto de la riqueza y democratizar las instituciones. Pero este programa es demasiado indigesto para la clase dominante colombiana y también para el imperialismo USA.

Petro es lo mejor que la experiencia política de las últimas décadas ha dado Colombia. Si Petro gana tendrá que apoyarse en la movilización popular para conquistar cada uno de estos puntos. Ahí vamos a ver hasta donde la oligarquía colombiana está dispuesta a ceder. Hasta hoy, incluso durante la campaña, ha dado muestras de no estar muy a favor de mejorar las condiciones de vida de la población pobre y trabajadora, que por otro lado ya no cree en las instituciones ni en la llamada casta política actual.

No podemos descartar un fraude electoral contra Petro. Hay mucho nerviosismo en estos precisos momentos. El siete de junio último han asesinado a la líder social Jesusita Moreno Mosquera, en Cali y el ocho de junio a Oscar Parada Torres. Nos llevaría muchas páginas mencionar la cantidad de asesinatos que se comenten a diario. Pero el movimiento de apoyo a Petro no decae, al contrario aumenta.

Si Petro gana se abrirá una nueva época para Colombia con él en el gobierno, pero si Petro pierde también. Ya se ha cruzado la barrera del miedo, el pueblo quiere vivir y no sobrevivir, quiere vivir sin miedo a morir.

Lo que está ocurriendo en Colombia fortalece el movimiento en alza de los pueblos en América Latina. Lo ocurrido en la Cumbre de las Américas demuestra que en América Latina se han vuelto a poner en marcha fuerzas de largo aliento, que no se había producido una nueva era reaccionaria como proclamaban los corifeos periodísticos de los medios hegemónicos en todo el mundo. Ahora es la hora de Colombia, pronto Lula volverá al gobierno. Latinoamérica se está poniendo en pie. Los trabajadores y jóvenes en el Estado español tienen un montón de lecciones para extraer de estos procesos políticos y de estas luchas. No permitamos que nos las oculten.