Intervención de Alberto Arregui en la presentación del Manifiesto por el Socialismo el 5 de marzo de 2016

Jordi Escuer

Izquierda Unida está inmersa en el proceso de la XII Asamblea. La situación es extremadamente difícil, marcada por la evolución tan negativa de la pandemia y la imposibilidad de reuniones presenciales normales, vitales para el debate colectivo. En cualquier caso, si hay algo que nos hace falta es el debate profundo de ideas. Por eso, volver a escuchar la intervención de Alberto en la presentación del Manifiesto por el socialismo, el 5 de marzo de 2016, viene muy al caso.

Su exposición empieza señalando una realidad: “Estamos huérfanos de proyecto”. Ante el “miedo” presente en la sociedad, nos recuerda una idea central de Marx y Engels: la clave del dominio de la burguesía es la competencia entre la propia clase obrera. Por eso rechaza cualquier política que suponga alentar la competencia entre trabajadores de diferentes países, algo que, sin embargo, sigue presente en el programa de la izquierda, que aboga por la competitividad y por escalar en la pirámide del capitalismo mundial.

Como tantas veces, Alberto reclama la vigencia del del socialismo, y nos recuerda que el marxismo es el más decidido partidario de lograr reformas, pero para llevarlas hasta las últimas consecuencias, hasta chocar con el capitalismo.

Insiste en la necesidad de superar la mayor paradoja de nuestra época: en el momento de la mayor crisis del capitalismo se desata la mayor crisis de las organizaciones de la izquierda. La razón es que se habían adaptado al sistema.

Tampoco falta el sentido del humor, con su anécdota sobre la vigencia de la ley de la gravedad, entre otras.

Hace falta una metamorfosis de la izquierda, insiste, evitando el sectarismo y el oportunismo. Y reitera la idea de Marx y Engels sobre la necesidad de “la clase obrera organizada como partido, no un grupo de señores que viene explicarle a la clase obrera qué tiene que hacer”.

“El error sería considerar nuestras organizaciones como sujetos, cuando son herramientas, el sujeto es nuestra clase, que es quien puede transformar la sociedad. Y tenemos que lograr que ese sujeto histórico se organice como partido. Y ese es nuestro reto, porque ahora esa posibilidad existe, pues no depende de la voluntad de un grupo, depende también de condiciones históricas y hoy se dan las condiciones históricas para ello”

Y termina con unas palabras de Marx y Engels: “Para nosotros no se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de encubrir los antagonismos de clase sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva”. (Mensaje del CC a la Liga de los comunistas).

Resaltamos la intervención de Alberto, pero animamos a ver el acto completo, en el que también participaron Marina Albiol, Carlos Sánchez Mato, Henar Moreno, Víctor Domínguez, Sergio Sánchez Romero y Pablo Hijar.