Foto. Carlos Sainz. Colección «La toma de Recoleta»

Jokin Mendizábal desde Buenos Aires.

Lo que se está viendo estos días en Argentina es el despliegue más amplio del poder del Estado que, a pesar de los cambios de Gobierno, permanece de forma inalterable en manos de la oligarquía.

Según los fundadores del socialismo científico el Estado, en última instancia, no es otra cosa que grupos de hombres armados en defensa de la propiedad privada. Es decir que al final, cuando todas las instituciones fallen la clase dominante echará mano del Ejército. De modo permanente utiliza a la policía, las cárceles, el poder judicial, los parlamentos, los gobiernos, las escuelas y universidades, los medios de comunicación que en su inmensa mayoría trabajan para sus dueños, los empresarios y banqueros, y toda institución que se haya formado para tal fin.

Hace unas pocas décadas en países como Argentina, Brasil, Perú, Chile y casi todos los países latinoamericanos ya hubieran entrado en acción las fuerzas armadas. Pero hete aquí que la línea de actuación que para este continente baja del norte, EEUU, ha cambiado. Ahora no utilizan los tanques, aviones, ametralladoras y soldados, ahora utilizan principalmente dos poderes: el poder judicial y el poder mediático, los demás actúan supeditados a estos arietes. Así ha pasado en Brasil, Ecuador, Paraguay, Honduras, etc y seguirá pasando. Hoy, hace años ya, nos invade un nuevo Plan Cóndor1 pero mediático.

«En Argentina la campaña contra CFK no es nada reciente, comenzó en marzo de 2008 cuando la entonces presidenta trató de incrementar un impuesto a los sectores agroexportadores que le declararon la guerra y para siempre.»

La mayoría de los medios masivos de comunicación en el mundo han experimentado un corrimiento a la derecha sin precedentes. Periódicos que hace unos años no se atreverían a dar una noticia falsa, tergiversada, sesgada, hoy las dicen por docenas y a diario. La mentira domina el panorama informativo. Informarse se ha convertido en un duro trabajo de búsqueda, selección y comprobación de las noticias.

En Argentina la campaña contra CFK no es nada reciente, comenzó en marzo de 2008 cuando la entonces presidenta trató de incrementar un impuesto a los sectores agroexportadores que le declararon la guerra y para siempre. Esta oligarquía es particularmente rencorosa y vengativa. El que posiblemente sea el mejor periodista de investigación argentino, Horacio Verbitsky, comenzaba así su columna semanal de los domingos en su medio “El cohete a la luna”: ‘A cada edición de Operación Masacre, (libro que investigó los fusilamientos del golpe de estado a Perón en 1955 en la localidad de José León Suárez, Rodolfo Walsh le agregó una introducción y un epílogo, contextualizando los fusilamientos de 1956 a la luz de la política del momento. En la 3ª edición, de 1969, incluyó un retrato de “la oligarquía, dominante frente a los argentinos y dominada frente al extranjero. Que esa clase esté temperamentalmente inclinada al asesinato, es una connotación importante que deberá tenerse en cuenta cada vez que se encare la lucha contra ella. No para duplicar sus hazañas, sino para no dejarse conmover por las sagradas ideas, los sagrados principios y, en general, las bellas almas de los verdugos’.

Pasado más de medio siglo, esas palabras mantienen una punzante actualidad. Parte de la oposición mediática y política intentó minimizar y despolitizar lo sucedido y cuestionó al Presidente Alberto Fernández por hacer exactamente lo contrario, en una cadena nacional (discurso en conexión con todas las emisoras de televisión nacionales) precisa y medida. Al margen de extremos ridículos como el de la diputada santafesina Amalia Granata, quien escribió que se había armado una pantomima para mejorar en las encuestas”.

¿UN ACTO DE TERRRORISMO INDIVIDUAL?

La derecha mediática y política se apresuró a calificar el hecho como el atentado de Fernando Sabag Montiel como de un “loquito”. Así caracterizaron a Sirhan Sirhan, asesino de Robert Kennedy y a Mehmet Ali Agca, cuando atentó contra el papa de Roma. Luego se supo que el primero fue manipulado por la CIA y el segundo tenía vínculos con una organización de extrema derecha turca. Es muy posible que personas desequilibradas puedan caer en las redes de sectas u organizaciones que se pueden plantear esos objetivos. Pero en el caso argentino se ha venido preparando demasiado intensamente el terreno para que dé estos frutos. Últimamente han hecho aparecer por televisión insistentes pedidos, por parte de manifestantes exaltados, de prisión, fusilamiento en la plaza pública, incluso un diputado pidió la pena de muerte (prohibida en Argentina) para Cristina tras el alegato del fiscal Luciani en el juicio que recientemente está enfrentando la vicepresidenta. Pero lo más increíble es que estas mismas palabras y pedidos de eliminación física de CFK ha venido precedidos por un ejército de portavoces mediáticos, falsos periodistas, de los intereses de la derecha y la oligarquía nacional e internacional que opera en Argentina. Ya se están develando conexiones del autor con grupos conectados a sectores del macrismo.

«Solo los ingenuos se pueden dejar engañar por la catarata de mentiras mediáticas que entra todos los días por las pantallas de televisión y los periódicos más importantes en las casas de la mayoría de la población.»

El comportamiento del autor del intento de asesinato tras su detención no se condice en absoluto con alguien que no quiso matar a CFK. Hay muchos periodistas y políticos de la derecha que dicen que fue un falso atentando. Algunos hablan de auto atentado. No tienen límite estos caraduras. El homicida, en grado de tentativa, se está comportando como un sicario bien adiestrado. Se ha borrado “misteriosamente” de su teléfono móvil toda la información, parece que de manera remota. Sus imágenes en Facebook han sido borradas, aunque algunas han sido publicadas por quienes habían hecho capturas de pantalla. Y por último, rechazó el abogado que le llevó su familia y “alguien” le proporcionó otro, un abogado muy importante que trabaja al servicio de Macri en otras causas contra Cristina Fernández. Blanco y en botella. Solo los ingenuos se pueden dejar engañar por la catarata de mentiras mediáticas que entra todos los días por las pantallas de televisión y los periódicos más importantes en las casas de la mayoría de la población.

ES EL LITIO, ESTÚPIDO

En el punto de contacto entre Bolivia, Chile y Argentina se concentran el 85% de las reservas de litio de fácil extracción del planeta, además de potasio, boro, magnesio, sulfatos, carbonatos y cloruros de sodio, entre otras sales de interés económico.

Con más de 870.000 hectáreas disponibles para explotación -según datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS)-, las reservas argentinas de litio se concentran en tres provincias: Catamarca (Salar de Hombre Muerto, Salar de Antofalla), Salta (Salar del Rincón) y Jujuy (Salar de Olaroz, Salar de Cauchari). Se estima que allí se esconde entre el 10 y 12 por ciento del total de las reservas del mundo. Un verdadero tesoro de oro blanco sumergido en las entrañas de la Puna Argentina, que puede transformarse en una millonaria fuente de ingresos.

La única fuerza social con capacidad para oponerse a que las empresas imperialistas se queden con todo esto, además del petróleo, el gas y los productos agrícoas argentinos es la clase trabajadora argentina, y la conducción política de la clase trabajadora hoy es de Cristina Fernández. No hay que mirar para otro lado, es en esta dirigente donde se encuentra el principal obstáculo para este asalto a las nuevas riquezas argentinas. Éste es un país rico con más de la mitad de la población pobre. ¿Cómo se puede entender esto? Cualquier militante kirchnerista del barrio más humilde del país sabría explicarte el centro del problema: “Tenemos una clase dirigente cipaya que se ha vendido a los intereses del imperialismo hace muchas décadas”. La mayor parte del torrente sanguíneo que lleva la riqueza argentina corre aguas abajo del rio Paraná sin control de los puertos que están en manos privadas, ni de la policía de aduanas ni de los funcionarios suficientes para este control. Y sale por el Río de la Plata en busca del mercado internacional haciendo realidad el viejo sueño de los colonizadores de que ese río les conduciría a los tesoros río arriba. Esta es la ruta del saqueo en Argentina. Ahora las clases dominantes nacionales y extranjeras se encuentran con la posibilidad de que CFK gane las elecciones del año que viene y algo igual de malo para ellos, de que Lula gane también las elecciones en Brasil el próximo dos de octubre. Panorama más que interesante. Independientemente de análisis que se puede hacer de la política de Lula, no cabe discusión de que su victoria suma peso a las luchas obreras y populares en Brasil y en el continente latinoamericano.

QUÉ PERSPECTIVA SE ABRE EN ARGENTINA

El Atentado ha dado más peso político a Cristina, eso no lo discute ni la derecha. De todos modos los medios hegemónicos siguen con su virulenta campaña contra Cristina y el kirchnerismo, es el enemigo a batir a corto plazo para ellos. Se venía desarrollando una crisis interna en el Frente de Todos (FdT), coalición dirigida por el peronismo y dentro del Frente quien más peso tiene es el sector kirchnerista –K-. Desde la derrota electoral del año pasado pasando por la firma del último acuerdo con el FMI, Cristina ha venido ejerciendo una crítica muy mal aceptada por el presidente Alberto Fernández. El atentado ha elevado varios pisos por arriba a CFK sobre el resto de los dirigentes, incluido el Presidente. Hoy, todas las fuerzas del FdT han comprendido quién es la principal fuerza que puede garantizar una victoria el año que viene que no es otra que el kirchnerismo. El desafío para el FdT es mantenerse unido por lo menos hasta las elecciones. Al mismo tiempo se tendrá que dilucidar quién va a ser el candidato a Presidente.

«Todos los actores están tomando su lugar para jugar la partida que no cabe duda será muy dura.»

Los peligros que hay por el camino son tantos que es difícil hacer un pronóstico sobre estos dos temas. La derecha ya ha intentado antes que Alberto Fernández se enfrente con Cristina. Lo consiguió parcialmente pero Alberto se ha dado cuenta de que sin el apoyo de Cristina no puede pensar en ser candidato. Y Cristina que no se ha pronunciado sobre el tema es muy hábil en el manejo del tempo para tomar decisiones y anunciar su posible candidatura. De todos modos y previo a todo tendrá que verse cómo se resuelve el verdadero objetivo de los juicios contra Cristina en particular este último, el que ha originado toda esta tormenta. Veremos. El principal protagonista que es el pueblo trabajador argentino ha dado muestras otra vez más de su voluntad de lucha, voluntad muy por encima de la de la mayoría de sus dirigentes en todos los terrenos de la lucha, política, sindical y social.

La derecha ha querido derribar varias veces ya al Gobierno de Alberto Fernández. Ahora incluso con un magnicidio que no llegó a materializarse. Ya se ha visto, cada día, a cada hora que siguen con su intención. La idea de una Latinoamérica con los principales países en manos de gobiernos progresistas del tipo Lula, Petro, Arce, López Obrador, Boric, Pedro Castillo, sin hablar de Venezuela, Cuba, Nicaragua, Honduras… El panorama vuelve a ser una pesadilla para el gobierno de EEUU, que está mandando embajadores que se meten hasta la cocina de la política nacional de los países donde ocupan sus embajadas.

Todos los actores están tomando su lugar para jugar la partida que no cabe duda será muy dura. Los trabajadores en un país como el Estado español deben prestar mucha atención a los acontecimientos en este continente, incluyendo a los propios EEUU. Muchos hablaron de que con la caída de Dilma en Brasil, el golpe de estado en Bolivia, la derrota y el exilio de Correa en Ecuador, la victoria, aunque muy ajustada y dudosa para este comentarista, de Macri en 2015, abrió una nueva ola conservadora. Quién esto escribe siempre se opuso a esa tesis. ¿Una ola que duró tan poco? Tenemos que ver caso por caso, y podrémos ver que la victoria de Bolsonaro en Brasil con Lula preso no es un termómetro para medir la temperatura en el país con la clase obrera más fuerte del continente latinoamericano con 96.539.000 trabajadores según el Banco Mundial. Nada va a ser fácil para los trabajadores estos años, nunca lo ha sido. Pero para quien quiera ver no tiene más que mirar. Incluso lo de Chile tiene una lectura que no tiene porqué ser en clave derrotista. Boric se está moviendo a la derecha desde el primer día de su gobierno y eso no tiene porqué ser premiado por las clases obreras y populares en el país vecino. Latinoamérica no ha dejado de luchar en ningún momento de estos últimos años y cada vez lo hace más acompasadamente. Es muy difícil no quedar asombrado del espectáculo que la historia está preparando. Falta que los dirigentes estén a la altura de las circunstancias. Dura tarea pero no imposible al calor de las próximas luchas que ya se vislumbran.

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NOTAS

1. Plan Cóndor: también conocido como Operación Cóndor, fue una campaña de represión política y terrorismo de Estado respaldada por Estados Unidos1 que incluía operaciones de inteligencia y asesinatos de opositores. Fue implementada oficial y formalmente en noviembre en 1975 por las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur —Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela.

Esta coordinación implicó, oficial y directamente, el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países, violación y desaparición o asesinato de personas consideradas por dichos regímenes como «subversivas del orden instaurado, o contrarias a su política o ideología»