Crónica de la XII Asamblea de Izquierda Unida

Sergio Sánchez Romero*

El pasado viernes a las 17.00h dio comienzo la XII Asamblea Federal de Izquierda Unida, no sin las típicas congestiones en los procesos de acreditación. Las nuevas herramientas para reunirnos traen consigo los mismos viejos problemas, aunque es de reconocer que, incluso con las facilidades de las nuevas tecnologías, el trabajo de organización de una Asamblea Federal es del suficiente tamaño como para excusar esas congestiones.

La participación en el Gobierno y las elecciones de la Comunidad de Madrid estuvieron presentes en las intervenciones de presentación, desde la intervención del coordinador saliente hasta las de las federaciones, así como los saludos. Mención especial merecen los saludos de sindicatos, haciendo un llamamiento a la movilización y a la unidad de la izquierda. Y creo que es este un aspecto esencial, el meollo del debate que existe ahora mismo en el seno de la clase trabajadora: unidad de la izquierda y movilización social. Es lo que nos están exigiendo desde los barrios, los pueblos y las asambleas.

Hubo también saludos de Pablo Iglesias y de fuerzas como Bildu, además de multitud de organizaciones de la izquierda internacional, especialmente latinoamericana, y de gran número de organizaciones sociales.

El debate de enmiendas

Desde el colectivo Manifiesto por el Socialismo hemos estado presentes en la XII Asamblea Federal, participando de forma activa, impulsando aportaciones al documento político y organizativo, y al de Estatutos. Enmiendas que llegaron a la Asamblea desde las Federaciones de Aragón, Madrid, Navarra y La Rioja.

Si bien el tiempo de defensa de las enmiendas era corto, un minuto, lo cierto es que había una gran cantidad de aportaciones, más de 400, lo cual exigía capacidad de síntesis en la defensa de las ideas y las enmiendas. Sin embargo, en el caso de enmiendas de nuestro colectivo MxS, debido a la trascendencia de algunas de ellas, la Mesa y la Ponencia tuvieron a bien agrupar algunas en bloques para que el compañero Jordi Escuer, delegado por la Federación de Madrid, dispusiera de un tiempo de 5 minutos para defenderlas en una intervención más amplia. Así, enmiendas que planteaban cuestiones como la reducción de la jornada laboral, la implantación de un escudo social abordado de forma amplia (Vivienda, Renta Básica, etc.) y la superación del capitalismo mediante la construcción del socialismo, pudieron ser expuestas de manera conjunta en una intervención, con el compromiso de la Ponencia de transaccionarlas en el texto definitivo.

La patronal y las grandes corporaciones ya tienen un plan para qué van a hacer con los 140 mil millones de euros, y la mayoría del gobierno también tiene otro: la colaboración público-privada. Y es lógico porque son los dueños de los medios de producción. Y yo creo que desde la izquierda tenemos que levantar esa idea, que tenemos aparcada en el programa, (…) que es la necesidad de nacionalizar los sectores estratégicos de la economía, porque es la única manera de tomar las riendas”.

Hubo también tiempo para exponer nuestros puntos de vista en varios temas, como la manera concreta de ejercer el derecho de autodeterminación hoy, o la caracterización de China, y la defensa del sistema público de pensiones ante los planes de desarrollar seguros privados de empresa, enmiendas que recibieron apoyo, aunque no superaron en 23%. Y en materia de Estatutos, donde se planteaba la necesidad de que los debates y el desarrollo de la Asamblea no sea posterior a la votación de documentos y candidatura, ya que desde nuestro punto de vista desvirtúa el debate democrático, al llegar a la Asamblea con los resultados definitivos, tanto en candidaturas como en documentos. Aun así, la discusión fue interesante, ya que nos ayuda a exponer nuestros puntos de vista en diversos temas, y llegar a compañeras y compañeros de todo el Estado, en donde nuestras enmiendas no han podido ser debatidas o presentadas.

La confluencia

La unidad de la izquierda centró gran parte de la sesión sobre las enmiendas al documento político, planteando la cuestión de las confluencias o del cogobierno. También las elecciones a la Comunidad de Madrid, donde el tema de la confluencia y la unidad de la izquierda se plantea como uno de los caballos de batalla para echar a la derecha del gobierno. Algo tan necesario para la Comunidad como para el resto del Estado. En este aspecto, y sin entrar en los matices, hay fundamentalmente dos posturas: Quienes apuestan por las confluencias porque entienden que IU sola no tiene la fuerza necesaria, por una parte, y quienes creen que la confluencia desdibuja a IU, la diluye y la invisibiliza.

Desde el colectivo MxS siempre hemos defendido la unidad de la izquierda como un factor estratégico de la lucha de la clase trabajadora por construir un programa de transformación de la sociedad. Sin unidad de la izquierda no se puede unificar y poner en marcha el apoyo, la movilización social y el voto en las elecciones. Las derechas (aunque sería más correcto en singular) tienen claro su programa. Y solamente de manera coyuntural, y por circunstancias excepcionales, han ofertado varias alternativas desde 2015 hasta ahora. Pero son lo mismo. De hecho, Vox no es otra cosa que el otrora sector radical ultraderechista en el seno del PP. Y si lo requieren las circunstancias, volverán al seno del PP para aglutinar el voto de la derecha frente al empuje de la izquierda, tanto en los barrios y las calles, como en las urnas.

Por eso es importante apostar por la unidad de la izquierda, por la confluencia en las elecciones, y por la movilización y el debate en los barrios, en las empresas, en los centros de estudio. Van todos estos aspectos de la mano en el camino hacia la construcción de una alternativa al capitalismo. Y tan concreto es este asunto de la unidad de la izquierda, como el de la necesidad de que el escudo social hable de un parque público de vivienda, o de la reducción de la jornada para el reparto del trabajo. Ambos aspectos forman parte de esa alternativa al capitalismo. Y por eso desde MxS hemos apoyado la estrategia de la confluencia, si bien hemos señalado en todas nuestras intervenciones en este proceso asambleario, desde las asambleas locales hasta la federal, pasando por las provinciales y en las federaciones, los límites de una unidad o una confluencia construida desde los despachos. La confluencia electoral tiene límites físicos, que son las elecciones. Por el contrario, debemos impulsar el encuentro entre militantes, el debate, el desarrollo de actividades que coadyuven en un movimiento social capaz de plantear, como tarea práctica, la construcción del socialismo.

En conclusión, desde MxS creemos que ha sido una buena Asamblea, que se han planteado los debates que hoy recorren las calles. Y que, si bien es cierto que no han sido resueltos, esperamos que ayuden en nuestra labor militante a conectar con la gente, animarla a la participación activa, y a construir una organización que sea capaz de plantear como posible un horizonte más allá de la utopía.

* Sergio Sánchez Romero es Militante de Izquierda Unida y Concejal Delegado de Urbanismo, Infraestructura y Gobierno Interior en Bollullos de la Mitación (Sevilla)