Foto. Keir Starmer, actual líder del Partido Laborista.

Por Gerry Lerner

Ha pasado menos de un año desde que salió el articulo «La izquierda Laborista en el punto de mira» en porelsocialismo.net y desde entonces la lucha interna del Partido Laborista (PL) británico se ha recrudecido. En enero decía:

“el aparato quiere seguir con los planes de Blair para convertir al Partido Laborista en una versión británica del Partido Demócrata de los Estados Unidos, en el que la dirección no dependa de la militancia y que se financie con grandes patrocinadores. Lo más significativo es que el crecimiento de la militancia ha permitido que los ingresos por cuotas financien completamente de sus gastos, sin necesidad de ningún patrocinio.”

Pues bien, la situación ha cambiado mucho. Hasta julio de este año 120.000 militantes han dejado de pagar sus cuotas desde la elección de Starmer, según el Times1. Mientras que la dirección pretende substituir las cuotas por donativos de “patrocinadores” no ha dudado en decretar el despido de hasta 90 funcionarios del partido por falta de dinero. A su vez, los sindicatos que representan la a plantilla han conseguido el respaldo de más del 70%, en votación secreta, a favor de ir a la huelga si la dirección ejecuta los despidos. Mientras, la dirección ha contratado 50 “trabajadores temporales” para procesar con rapidez las expulsiones (de la izquierda) del partido.

Jeremy Corbyn

Siguen utilizando la excusa de un supuesto antisemitismo para justificar las expulsiones, como hicieron con J. Corbyn, pero, además, han inventado un nueva forma de reducir la militancia o desanimarla para que abandone la organización: Han señalado a cuatro organizaciones como proscritas y consideran que ser militante, seguidor o tener vínculos con ellas conlleva la “auto exclusión” del partido. Las cuatro son; LIEN2 (Labour in Exile Network), LAW3 (Labour Against the Witch-hunt), Resist y Socialist Appeal4.

Ken Loach, el famoso y comprometido cineasta, es el afiliado más conocido que ha recibido un aviso porque ha compartido plataforma con gente ya expulsada con anterioridad. Los avisos son cartas en las que se le da al destinatario un plazo de siete días para dar explicaciones ante las acusaciones que se le hacen y si no responde, se le considera autoexcluido. Una candidata de izquierdas a la Secretaría General del partido recibió el aviso por haber concedido una entrevista en el periódico Socialist Appeal. El presidente del BFAWU5 (Sindicato de Panaderos) recibió su aviso por apoyar a LAW (una organización formada para lucha contra la caza de brujas (witch-hunt). Y en la misma línea, muchísimos más compañeros del PL. Lo que tienen todos en común es que sus “crímenes” son poner un “me gusta” en Facebook, reenviar un mensaje en Twitter, firmar una petición pública, dar una entrevista u asistir a una reunión on-line (Zoom) y “hechos” que ocurrieron en principio antes de la decisión de proscribirlas. En definitiva, unas “leyes” retroactivas en contra de toda justicia natural conocida.

«…No cesan los llamamientos de parlamentarios laboristas del ala derechista, pidiendo más expulsiones, incluyendo a los miembros de la JVL y Manifesto (la agrupación más grande de la izquierda).»

Gerry Lerner

Aún así, las cosas siguen al rojo vivo. El comité nacional de Unite6 acabar de enviar a sus delegados al congreso del partido con el mandato de votar en contra de la confirmación del nuevo secretario general que es la cabeza visible de esta campaña. El sindicato BFAWU ha declarado públicamente que su presidente actúa y actuaba en nombre del sindicato y, por tanto, expulsarle del PL sería un ataque contra su sindicato. Han convocado un congreso extraordinario en Brighton para coincidir con el discurso de Starmer para debatir su desvinculación formal del partido. El BFAWU fue uno de los sindicatos fundadores del PL en 1902 y siempre ha hecho campaña a su favor.

Según JVL7 (Jewish Voice for Labour), una organización judía no-sionista, parece que las acusaciones de antisemitismo se han hecho cuatro veces más contra judíos no-sionistas que en contra de miembros del partido no-judíos y las proporciones son aún mayores cuando hablamos de miembros y representantes oficiales del JVL.

Mientras, no cesan los llamamientos de parlamentarios laboristas del ala derechista, pidiendo más expulsiones, incluyendo a los miembros de la JVL y Manifesto (la agrupación más grande de la izquierda).

Parece que todo este barullo no tiene interés ni reflejo en los grandes medios de comunicación hasta ahora. ¿Es mucho sospechar que estén desplegando toda esta gran ofensiva precisamente cuando comienza el congreso el 25 de septiembre?

  1. https://www.thetimes.co.uk/article/huge-legal-bills-leave-labour-feeling-the-pinch-vfx2qh97h
  2. https://www.labour-in-exile.org/
  3. https://www.labouragainstthewitchhunt.org/
  4. https://www.socialist.net/
  5. https://www.bfawu.org/
  6. https://www.unitetheunion.org/
  7. https://www.jewishvoiceforlabour.org.uk/article/labours-assault-on-left-wing-jewish-members-has-dramatically-intensified/