Héctor Abad Faciolince, escritor colombiano. Foto: Revista Amigos y Socios

Violeta Blanco

De que va este libro? Me han preguntado en varias ocasiones. De un médico colombiano que fue asesinado. Y  esas personas coincidieron en preguntar: Quien lo asesinó, Pablo Escobar?

Y no, Pablo Escobar no aparece en este libro. En este libro aparece cristalinamente otra historia de Colombia donde los asesinatos son ejecutados por el Estado para cerrar el paso a la izquierda en Colombia.

El olvido que seremos, está escrito con amor, humor, fragilidad, desgarro y eterno recuerdo, por el hijo de Héctor Abad Gómez, Héctor Abad Faciolince. El título es un primer verso de un soneto atribuido a Jorge Luis Borges titulado » Aquí, hoy» , hallado en uno de los bolsillos de Héctor Abad Gómez después de que fuera asesinado por dos sicarios.

Narra el profundo respeto y admiración hacia un padre valiente que le besaba, le abrazaba, le escuchaba y le ofrecía una educación literaría y también social comprometida, para contrarrestar la profunda convicción religiosa que flotaba en el ambiente familiar restante.

Fue profesor de la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia, en el departamento de medicina preventiva y  hasta su muerte, en 1987 catedrático de salud pública.

Luchaba para mejorar  las condiciones de vida de las comunidades marginadas y en condiciones de miseria en Colombia, realizando importantes proyectos de salud. Fue director de la división de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud.

Inspiró la creación del año rural obligatorio para los médicos recién graduados, inventó las promotoras rurales de salud y participó en las primeras campañas masivas de vacunación antipoliomelítica.

Fue también el fundador y presidente del Comité para la defensa de los Derechos Humanos de Antioquia, desde donde denunció las desapariciones y el exterminio del partido Unión Patriótica a manos de grupos paramilitares.

Y a pesar del terror y olor a muerte que día tras día le acechaba no cesaba en su denuncia  dirigiéndose a quién hiciera falta. Se consideraba solo marxista en economía, que no es poco.

En sus últimos años estuvo dedicado al cultivo de rosas, a su familia, y al comité de derechos humanos de Antioquia.

El olvido que seremos fue adaptada al cine  por Fernando Trueba y recibió el premio Goya 2021 a la mejor película iberoamericana