El granero del capital (1ª Parte)

17 Ago, 2023 | Actualidad, Crisis del capitalismo, Ecología, Economía

Publicamos a continuación la primera parte (de tres) de este amplio artículo de Miguel Ángel Márquez Lapuente sobre la depredación de los recursos naturales y el rural aragonés, que bien resultará de interés para entender lo que ocurre en amplias zonas de la llamada “España vaciada”. Miguel Ángel -natural de Jaca (Alto Aragón)- es militante de Izquierda Unida, activista social e ingeniero agrónomo.

Miguel Ángel Márquez Lapuente

1.- Introducción

El planeta es finito. Por lo que sus recursos son finitos. Da igual las vueltas que le demos; da igual las tecnologías “milagrosas” que inventemos para salvar nuestro futuro. Porque no es simplemente que se acabe el petróleo y tengamos que pasarnos a los coches eléctricos (ni tan siquiera que esto fuera una solución viable si el único problema fuera la escasez de petróleo). Porque se acaban el petróleo, muchos de los recursos minerales que más usamos actualmente, el suelo fértil, el agua potable… y por ser problemático, hasta es problemático encontrar tanto terreno para hacer uso de él e intentar salvarnos del “apocalipsis sin combustibles fósiles”.

El capitalismo es el sistema económico que impera en el mundo actual. Este sistema, necesita para sobrevivir, el aumento constante de la producción y del consumo. Con la crisis de conciencia social provocada por el cambio climático (como si ese fuera el único problema ambiental…), con el agotamiento de los combustibles fósiles, y acuciados también por el continuo aumento de gastos para poder explotar los pozos petrolíferos, empresas de todo el mundo han vuelto sus miradas al lado de las renovables. Y con ello, el propio sistema.

“Solo desde la autonomía productiva y desde un sistema de consumo de cercanía, racional y planificado, podemos salir de la ya más que obvia crisis civilizatoria.”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

Lo que en principio parece un camino adecuado, se tuerce rápidamente porque el capitalismo dirige ese camino, como siempre, hacia la senda de la pretendida producción ilimitada y el beneficio máximo para los grandes capitalistas. Pero como todo lo necesario para cualquier instalación de renovables se hace, como no, con materiales terrenales como cualquier otra tecnología, y estos son finitos y, además, tendentes a acabar más pronto de lo que pensamos (1), ni tan siquiera bajo la premisa de cambiar la producción de energía finita no renovable a renovable podemos llegar a un punto de sostenibilidad económica (por supuesto, tampoco ecológica) bajo el capitalismo o con el consumismo actual. Aun así, la puerta a la especulación con las energías renovables se ha abierto de par en par, afectando de lleno a eso que se ha dado en llamar últimamente la España vaciada. El “libre mercado” hinca el diente en las zonas que no había tocado hasta el momento. Tampoco ayuda que en muchas zonas rurales se lleve tiempo apostando tan claramente por monocultivos económicos, por hacer que la economía de cada zona viva casi exclusivamente de un solo sector productivo. Solo desde la autonomía productiva y desde un sistema de consumo de cercanía, racional y planificado, podemos salir de la ya más que obvia crisis civilizatoria. Y solo haciéndolo pronto, el mundo rural se verá librado de la usurpación de sus entornos por grandes proyectos frutos del boom especulativo, con miles de molinos, millones de placas, líneas eléctricas por todos lados…..hasta que ya no haya ni materiales para hacerlas.

2.- El viraje del sistema oligopólico actual para con las renovables

Explotación eólica en la provincia de Zaragoza

La política gobernante actualmente en gran parte del mundo parece muy claramente orientarse hacia la inclusión total de las renovables en la dinámica libre mercado, dejando de lado la solución obvia, que es reducir el consumo, planificar la producción y la distribución. No es que sean miopes los grandes economistas de este capitalismo y los gobernadores del mundo, es que simplemente reducir el consumo o planificar la economía es incompatible con el modus operandi del capitalismo. En todo caso, y en estas estamos, el “libre mercado” necesita de las ayudas económicas de los Estados para poder hacer las inversiones que consideran necesarias para obtener beneficio. Para cualquiera que haya estudiado mínimamente el capitalismo (ya sea para entender mejor sus pros o para saber cómo atacar sus contras), este tiene unas bases de funcionamiento inamovibles, inherentes al propio sistema, y una de ellas es que el consumo ha de ser siempre creciente. Cuando no es así, se entra rápidamente en crisis económica, de las cuales por cierto se suele salir empobreciendo a grandes sectores de la sociedad y volviendo a aumentar la tasa de ganancia de la burguesía, para ello optan a subvenciones públicas, préstamos a fondo perdido, todo ello pagado con nuestros impuestos… Consideraciones aparte y reduciendo este dogma fundacional del consumo creciente aún más, se puede decir sin miedo a equivocarse, que este sistema “funciona” cuando las empresas (sobre todo las oligopólicas, las partícipes de los grandes trusts transnacionales) obtienen más beneficios. Aquí entra la variable de las energías renovables.

“…están sembrando el campo para que cosechen las grandes empresas, que se han puesto a hacer lo suyo, sin saber cuánto es lo máximo, lo óptimo o tan siquiera lo racional, solo intentando obtener la mayor ganancia posible.”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

La creciente concienciación medioambiental y, sobre todo, el decaimiento (que no agotamiento total) en el “negocio” de los combustibles fósiles, han hecho ver a las empresas un nuevo mercado en el sector de las renovables. Y ojo, no pensemos que las grandes empresas tienen una preocupación real en conseguir una sociedad realmente sostenible. A las empresas les importa sacar el mejor balance fiscal a corto y como mucho medio plazo (pese a que pueda planificar en ocasiones también a largo plazo). Nada más. Si al riesgo de obtener menos beneficio con los combustibles fósiles, debido a su pronto decaimiento o a su decreciente beneficio (2) le sumamos que el último gobierno ha tratado de hacer una transición energética sin planificar, sin poner normativas estrictas, sin poner cuotas sino simplemente abriendo la veda a que las grandes empresas entren en el sector como un elefante en una cacharrería, soltando subvenciones públicas a diestro y siniestro a empresas privadas, etc. La propia UE se ha movido en el sentido de explotar hasta la saciedad el sector de las renovables: Agilizando el desarrollo de estas instalaciones “verdes” ante la crisis energética por la guerra de Ucrania o dando luz verde a la implantación de muchos proyectos permitiéndose saltarse la evaluación de impacto ambiental (3). Y todo, supuestamente, bajo imperativo geo-estratégico tras la guerra de Ucrania nos encontramos con que los estamentos gubernamentales nacionales e internacionales, actualmente neoliberales, están sembrando el campo para que cosechen las grandes empresas, que se han puesto a hacer lo suyo, sin saber cuánto es lo máximo, lo óptimo o tan siquiera lo racional, solo intentando obtener la mayor ganancia posible. Esto que acabo de comentar, merece ser explicado brevemente.

2.1.- Modus operandi de las grandes empresas para sacar tajada de la nueva burbuja

Entre la gente que realiza los estudios de impacto ambiental esto se considera una especie de “siembra a voleo”. Sabedores de que buena parte de los pre-proyectos se realizan sobre zonas protegidas o muy cerca (y a veces son atravesadas por líneas eléctricas si el espacio se interpone entre el parque y el punto de conexión a la red; normalmente ocurre con determinadas zonas que se les atribuye un menor valor de conservación o que su protección está planificada pero no se ha llegado a ejecutar, como pasó con los ámbitos de protección de esteparias), las empresas se lanzan a pre-proyectar todo lo que puedan, porque alguna de las proyecciones caerá sobre una zona en la que la lucha en contra de su realización sea suficientemente escasa como para que el proyecto, por lesivo que sea, pueda realizarse; o donde se encontrará con un consistorio lo suficientemente cortoplacista como para dar el visto bueno. Para que la cantidad de esfuerzo invertido en “sembrar pre-proyectos” salga aún más rentable, bien pueden plantearse contar con el apoyo de los gobiernos de turno, como has pasado estos últimos cuatro años al menos.

“No es casualidad que el mayor grupo de explotación del porcino se dedique también a la instalación de energías renovables.”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

En Aragón, por ejemplo, aparte de las formas de actuación ya mencionadas, nos encontramos con un suceso más que sospechoso: tras la llamada de la UE a facilitar la implantación de instalaciones de energías renovables, el INAGA (Instituto sobre el que pesa, entre otras competencias, el estudio de dichos proyectos de instalaciones de renovables) hizo un movimiento de plantilla entre los técnicos encargados de supervisar los EIA´s (Estudios de impacto ambiental), desplazando a los más experimentados y poniendo a técnicos sin experiencia, en lo que intuyo que es un movimiento que facilitaría la aprobación de más proporción de pre-proyectos y en menor cantidad de tiempo, algo de lo que ya hay de hecho quejas oficiales (4). Justo lo que la UE demandaba y justo lo que genera beneficio… a las cuatro o cinco grandes empresas que ya podemos imaginar. Es más, para rizar más aún el rizo, si uno se pone a observar los estudios (el Ayuntamiento de turno debe hacerlos públicos) puede encontrar “cosas” como las que un servidor y la plataforma ciudadana de la que formé parte (Plataforma de ciudadanos afectados por la variante de Jaca) encontramos al investigar sobre un proyecto de macro-parque fotovoltaico: de las tres empresas que se encargarían del proyecto, dos eran fondos de inversión. Esto va más de beneficio que de salvar el planeta. Por último, cuando se preguntó si con parte de esa producción de energía, se podían crear cooperativas de consumo local, se respondió que esa energía iba para Barcelona. Esto va de beneficios, y ni siquiera para todos, sino para las grandes empresas, que casualidades de la vida, son las grandes distribuidoras también.

Y aún queda otra pata sobre la que apoyarse un pre-proyecto para salir adelante: el “bien de interés general”. Cuando un proyecto de instalación genera suficiente controversia entre las gentes del territorio (y volumen de negocio para las oligarquías locales), siempre se puede declarar “de interés general” (como sucede con las líneas eléctricas de alta tensión). De ser así, en último término incluso se puede llegar a la expropiación de los terrenos. Incluso pueden agilizarse los proyectos declarándose “de urgencia para el interés público” en concordancia con lo planteado desde Bruselas. Y con esto, sucede una suerte de “blindaje exprés” del proyecto ante las luchas sociales futuras. Ya solo dependerá del Ayuntamiento si seguir contraponiéndose a la lucha social afectará a su gobierno y/o a futuras elecciones, pero si el alcalde/esa considera que el proyecto es “bueno para todxs”, este será blindado y muy poco podrá hacer cualquier movimiento social, a no ser que se convierta en una auténtica marea ciudadana.

Explotación solar en Almochuel

Las grandes empresas también entran en contacto directo con los propietarios de las zonas deseadas: en su momento, la formación Teruel Existe denunció, entre otras “lindezas”, que no se respetaban los días hábiles de información pública (30 días hábiles según la Ley 11/2014, de 4 de diciembre, de Prevención y Protección Ambiental de Aragón) o el contacto de grandes empresas con propietarios de terrenos antes incluso de contactar con los ayuntamientos sobre sus pre-proyectos (algo de nula ética), así como la fragmentación de proyectos en multitud de instalaciones más pequeñas, para poder construir lo mismo, pero evadiendo las endebles leyes estatales (5). Sus métodos no pueden ser más caciquiles: una vez que tienen información privilegiada la aprovechan para comprar el suelo, a un precio menor del que tendría una vez certificado el proyecto; además de que el propietario, que bien sabe que no va a conseguir ese dinero explotando sus tierras de ninguna manera, ve una oportunidad de dinero rápido y fácil y así, antes de hablar con el ayuntamiento, ya tienen apalabradas las tierras y conseguidos los apoyos.

Todo esto, desde la falta de regulación estricta hasta los métodos mafiosos, es resultado de no planificar un sistema de producción, de no regularlo adecuadamente, dejando que rápidamente se convierta en una burbuja económica, con un funcionamiento siempre muy parecido: crecimiento exagerado y descontrolado -corrupción- pico de beneficio y comienzo de desinversión -crisis económica por disminución rápida de los beneficios en el sector- huida de la zona dejándola a su suerte. Lo vivimos con el sector de la vivienda en 2008, lo vivimos con el boom de las macrogranjas de cerdos (6), y lo estamos viendo ahora con el sector de las renovables. No es casualidad que el mayor grupo de explotación del porcino se dedique también a la instalación de energías renovables (Grupo Jorge (7)), dentro de esta tónica de explotar un sector hasta que reviente, para luego ir al siguiente.

Como en toda burbuja, de este mal funcionamiento, están surgiendo procedimientos caciquiles; métodos, como poco, cuestionables y corrupciones. Muy notorios en el caso de Aragón (8), pero que a buen seguro con el paso del tiempo irán certificándose a lo largo de toda la España rural. No hay mucho que decir al respecto, salvo que son prácticas que existieron y existen. Aborrecibles, y que debemos entender que forman parte inherente al propio sistema que estamos poniendo en entredicho. Y como bien sabemos, la ley en este tipo de “jugadas” suele ser “algo más indulgente” con las personas jurídicas que con las físicas, reales y cárnicas.

No te pierdas la segunda y tercera parte de este trabajo

Notas

(1) Valero, A. et al. Thanatia. Los límites minerales de la Tierra. 2021. Ed. PUZ.
(2) El riesgo de invertir en nuevas explotaciones de petróleo es más real que nunca. https://www.elconfidencial.com/medioambiente/energia/2022-02-07/inversion-petroleo-riesgo-precio-del-crudo_3370194/
(3) La UE activa un plan de emergencia para acelerar instalaciones de placas solares.
https://elperiodicodelaenergia.com/eurocamara-pide-agilizar-concesion-permisos-renovables/
(4) Un extrabajador del Inaga alerta de la aprobación de expedientes de renovables “sin informe”
https://www.elperiodicodearagon.com/aragon/2023/05/11/extrabajadores-inaga-alertan-aprobacion-expedientes-87179306.html
(5) Teruel Existe denuncia 15 proyectos de renovables por delito medioambiental
https://arainfo.org/teruel-existe-denuncia-un-posible-delito-ambiental-en-la-evaluacion-de-15-proyectos-de-renovables/
(6) Aragón, cerdos y mentiras.
https://porelsocialismo.net/aragon-cerdos-y-mentiras/
(7) Grupo Jorge S.L.
https://jorgesl.com/es
(8) El agujero negro de las renovables en Aragón: cientos de parques fraccionados y consultores que son juez y parte.
https://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-autonomicas/2023/05/22/646b8ddafdddff99a78b45a2.html

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