El granero del capital (2ª Parte)

Segunda parte de este trabajo de Miguel Ángel Márquez Lapuente para abordar la situación que viven los territorios rurales.

Liberamos la segunda parte (de tres) de este trabajo de Miguel Ángel Márquez Lapuente en el que aborda el impacto de la sobre-explotación del medio natural, el sometimiento del territorio rural a las necesidades de la minoría más privilegiada de la sociedad y las consecuencias sociopolíticas de todo ello. Miguel Ángel es natural de Jaca (Alto Aragón) -militante de Izquierda Unida- es activista social e ingeniero agrónomo.

Miguel Ángel Márquez Lapuente

3.- Mas que “España vaciada”, el granero del capital.

En el instituto todos hemos estudiado el éxodo rural, como un fenómeno surgido en los años 60-70, sin hacer hincapié en si continua o no, como algo que casi se puede circunscribir a esa época y ya. Pero en realidad, es un proceso que ha sido constante (quizás por eso hayamos terminado por darlo por descontado y dejado de darle importancia). Es un movimiento de inercia con respecto al movimiento clásico de los grandes capitales. La tendencia, desde su origen, del capitalismo, es la de concentrar en zonas relativamente pequeñas los medios de producción y por tanto la mayoría de la población. Bajo el prisma de una empresa transnacional o que aspire a serlo (la gran mayoría de las empresas del sector aspiran a serlo), es mucho más barato manejar la manufactura de los productos y su almacenamiento para posterior transporte, en una sola zona. Esto es tan lógico desde el punto de vista del libre mercado, como destructor para el mundo rural.

“en este último periodo de ya descabellado aumento de proyectos de instalación de renovables, se está viendo un surgimiento de la movilización social contra lo que se considera un daño considerable, demasiado grave, al entorno rural.”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

Es por tanto, una dinámica propia del sistema capitalista desde hace décadas: amasar los grandes capitales en zonas muy concretas y usar gran parte de la geografía como granero de recursos de estos grandes tenedores. Por eso, creo más acertado hablar de “granero del capital” (hace un siglo, el granero agropecuario, y actualmente además el “granero energético” y en muchos lugares también el “granero de vacaciones”) que de España vaciada. Haciendo un “win to win”, el capital concentra todo su poder y a la vez genera un vacío poblacional y de poder socio-político que les resulta tremendamente útil para, ya sea mediante caciquismos variados, o simplemente mediando con los políticos de turno (muy generalmente, pertenecientes al binomio PP-PsoE y a las derechas regionalista (como puede ser el caso del PAR o UPN, por ejemplo), puedan obtener de esos territorios, el debido beneficio empresarial.

Solo en este último periodo de ya descabellado aumento de proyectos de instalación de renovables, se está viendo un surgimiento de la movilización social contra lo que se considera un daño considerable, demasiado grave, al entorno rural. Cabe destacar, que entre las reivindicaciones y lemas de las decenas de plataformas que han surgido tras el boom de las renovables es muy significativa la reconocida frase “renovables sí, pero no así” (9). No bajo las normas del libre mercado, no bajo un modelo de la no planificación y de la explotación del modelo hasta que implosione, dejando destruidas las zonas rurales mientras se busca la siguiente burbuja económica.

Queda en este aspecto, por discutir si en estas zonas seriamente afectadas ha resultado útil o al menos ha cambiado las normas del tablero, la aparición de organizaciones políticas de corte provincial, como son los famosos casos de Teruel Existe o Soria Ya. A un servidor, no le cabe duda de que la burbuja especulativa con respecto a las renovables es un problema que afecta a grandes y diversas zonas, por lo que a medio plazo la única solución posible es una acción conjunta y unificada. Dudo que la aparición de múltiples partidos de este corte vaya a llevar a esto; y más duda me cabe del cambio de situación con estos partidos, cuando ya se están dando casos de posibilitación desde estas organizaciones, de ayuntamientos, diputaciones y autonomías a coaliciones PP-Vox (10), que sin duda (porque forma parte de su política neo-liberal) contribuirán a seguir permitiendo que grandes empresas exploten los terrenos rurales. No obstante, esta nueva-vieja política regionalista debe ser mirada con lupa y estudiada al detalle, pues ni dejan de ser nuevos actores en la política de las zonas rurales.

4.- Monocultivos económicos en zonas rurales

Aparte de la explotación de las zonas rurales y los entornos naturales como granero para los grandes capitales, el mundo rural también tiene un problema con su propia dinámica de funcionamiento, también derivada del libre mercado. Hay une tendencia evidente bajo este sistema económico y sobre todo en este Estado, a funcionar bajo una inercia económica destructora, es decir, a hacer negocio de la misma manera que hace, dos, tres y cuatro décadas, sin hacer mucho caso a ninguno de los indicadores que muestren síntomas de agotamiento del propio sistema.

“Poco a poco (más lentamente de lo que muchos deseamos) la ciudadanía de las zonas afectadas por los monocultivos va viendo que el camino tiene fin, y que seguir en él, agota las posibilidades de salida.”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

Por poner un ejemplo que me queda muy cerca y que nos interesa en este artículo, la situación del monocultivo del sector turístico, muy polarizado además hacia el turismo “de nieve” en los valles pirenaicos como la mayoría de los que componen la Jacetania. El problema evidente del monocultivo económico, al igual que sucede en un monocultivo literal en agricultura, es que es muy fácil que, con cualquier perturbación, las pérdidas sean enormes y se genera una gran crisis por no haber un “plan b” económico. En el Pirineo aragonés, los efectos del cambio climático antropogénico (11) (que no solo es el aumento del CO2 en la atmósfera) están poniendo en evidencia el final más que cercano del “turismo de nieve”, pero el gobierno del PsoE y el nuevo nuevo gobierno del PP-Vox tienen una posición clara y tremendamente perjudicial al respecto: tirar “pa´lante” aunque sepamos que vamos hacia el abismo. En vez de planificar, con debates públicos y abiertos en las zonas afectadas, usando debidamente los fondos Next-Gen de la UE (12), promocionando el consumo y la producción de cercanía, están apostando por mega-proyectos como la unión de estaciones de esquí. Ya no hay suficiente nieve, por lo que hay que ampliar las zonas esquiables para obtener no más beneficio, sino como mucho el mismo beneficio que antaño. Esto, que no es sostenible ni ecológica, ni económica, ni socialmente, ha terminado, en el caso del proyecto de ampliación por la Canal Roya (proyecto explicado más adelante), en una movilización popular masiva y una de las manifestaciones más grandes de Aragón en años (13). Y en una victoria espectacular de la movilización social.

Poco a poco (más lentamente de lo que muchos deseamos) la ciudadanía de las zonas afectadas por los monocultivos va viendo que el camino tiene fin, y que seguir en él, agota las posibilidades de salida. Esto se está traduciendo en un aumento significativo de plataformas y asambleas de corte local y provincial, que se esparcen por todos los territorios rurales, en una suerte de contraposición fluida, poco vertebrada, a los intereses de las oligarquías y lobbies locales. Sus ámbitos de lucha también son de lo más variopintos: desde a luchar en contra del boom de los parques eólicos y fotovoltaicos, a la lucha contra el crecimiento masivo de macrogranjas, a lucha contra el uso de transgénicos o incluso lucha contra la especulación urbanística en zonas de interés eco-social; todas ellas, actuando de una manera coordinada o de forma independiente tienen el mismo foco de problema de fondo, que es de lo que hemos venido a hablar aquí: el uso de todo terreno rural como granero del capital. Y sí, también dentro de este concepto, entran el uso como parque de atracciones de la población urbana, como es el caso de todo lo relacionado con el turismo de la nieve o de playa.

“Nos hemos acostumbrado a que muchas zonas de nuestro territorio tengan una base productiva unívoca, es decir, un auténtico monocultivo productivo…”

Miguel Ángel Márquez Lapuente

Hace unos pocos años, aunque quizá demasiados como para que la gente se acuerde de ello, Alberto Garzón, dijo desde su posición política privilegiada por la audiencia que lo escucha (en tanto que podía hacer eco de su opinión en los medios de comunicación de masas) que el sector productivo del Estado nos hacía poco más que un “país de camareros”. Pese a la fuerte reprimenda que supusieron esas declaraciones desde la derecha y buena parte de las empresas el sector terciario, tenía razón; y sus declaraciones entroncan radicalmente con este texto. Y es que, en resumidas cuentas, nos hemos acostumbrado a que muchas zonas de nuestro territorio tengan una base productiva unívoca, es decir, un auténtico monocultivo productivo, ya sea del turismo en muchas zonas, de montaña a costa, ya sea del sector agrícola -muchos territorios de la España rural-, mientras en esas mismas zonas, los otros sectores productivos son testimoniales o inexistentes.

Podemos decir que es de pura lógica que una economía sostenible ha de ser equilibrada. Es además, algo que está muy estudiado y hay muchos referentes con extensos escritos sobre ello (como Antonio Turiel o Alicia Valero). Y no solo debe ser equilibrada a nivel estatal. A nivel regional también y sobre todo: debe tener no solo un plan B, sino diferentes sectores productivos fuertes, que generen además anclaje poblacional, vida social y que redunden en la economía social de cada zona (no olvidemos que el constante éxodo rural de la población, especialmente sangrante en el caso de la juvenil, corresponde entre otros factores y sobre todo, a que no se suele encontrar futuro laboral más allá del monocultivo económico de la zona). También podríamos incluso hablar de depauperación de las condiciones laborales en estas zonas de monocultivo, cosa evidente para cualquiera que viva en una de estas zonas. Y todo esto, sucede en buena parte (por no decir la inmensa mayoría) del Estado. Debido a que ello, cada vez más está quedando en entredicho el modelo, y cada vez está más organizada la gente que quiere un cambio de paradigma. Como decimos muchos y muchas en mi ciudad natal, Jaca, “ha quedado una ciudad muy bonita para los turistas”.

No te pierdas la primera y tercera parte de este trabajo

Notas

(9) Territorio y renovables El desarrollo de las grandes plantas bajo criterios de inclusión territorial.
https://fundacionrenovables.org/wp-content/uploads/2021/05/Territorio-y-renovables-FUNDACION-RENOVABLES.pdf
(10) Soria Ya, la inesperada carambola que da a Vox la Presidencia de las Cortes.
https://diariodecastillayleon.elmundo.es/articulo/elecciones-castilla-leon/Soria+Ya%2C+la+inesperada+carambola+que+da+a+Vox+la+Presidencia+de+las+Cortes/20220309130834043472.html
(11) El cambio climático. Salud y cambio climático.
http://www.oscc.gob.es/es/general/salud_cambio_climatico/cambio_climatico_es.htm
(12) Fondos Next Generationes de la UE.
https://www.hacienda.gob.es/es-ES/CDI/Paginas/FondosEuropeos/Fondos-relacionados-COVID/Next-Generation.aspx
(13) Masiva protesta en Zaragoza reclamando la creación del Parque Natural Anayet-Partacua.
https://arainfo.org/masiva-protesta-zaragoza-reclamando-la-creacion-del-parque-natural-anayet-partacua/

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